Publicado: 18 de Abril de 2017

Con los primeros rayos de sol, empezamos a darnos cuenta de que nuestro cuerpo necesita varios cuidados antes de poder ponernos a tomar el sol y a utilizar prendas de verano.

Y es que la tan odiada piel de naranja, no es más que tejido graso subcutáneo que se acumula hasta el punto de presionar y sobresalir entre las fibras de tejido conectivo, formando una red a modo de pequeños bultos, similar a la piel de la naranja. Este término es diferente al de celulitis, que se refiere a una infección de la capa subdérmica, aunque a menudo se suelen utilizar como sinónimos.

Su aparición depende de varios factores:

  • Genética
  • Género: las mujeres tienen más tendencia a tener piel de naranja porque acumulan más grasa en ciertas zonas corporales debido a su sistema hormonal y su red de tejido conjuntivo es más débil que la del hombre, con lo que la piel de naranja se forma fácilmente.
  • Edad: comienza a aparecer o a formarse después de la primera juventud, aunque se hace visible después de la adolescencia que es cuando se ralentiza el metabolismo y la vida se hace más sedentaria.

Se suele formar en aquellas zonas donde el cuerpo tiene menor tendencia a consumir depósitos de grasa, de ahí que en las mujeres se forme sobre todo en las famosas cartucheras, ya que el cuerpo toma esa grasa como último recurso para tener energía

Como aún estamos a tiempo, en Farmacia Ortopedia Betanzos te ayudamos a combatirla.


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